Es más difícil defenderse de una demanda mal planteada que de una bien preparada...

Una de las mayores curiosidades que me he encontrado en estos año es el hecho de que me resulta muchísimo más complicado establecer una defensa frente a demandas mal planteadas que aquellas en las que está todo claro y bien fundamentado.

Fecha publicación: 10/05/2017

No saber qué acción se está invocando, qué se reclama, por qué, cual es el fundamento esencial... son los problemas habituales que te encuentras en estos casos. Y lo que a priori daría la sensación de "esto está ganado" se vuelve en un verdadero tormento. 

Tormento porque apenas sabes que contestar, ya que en función de qué se responda se puede estar arreglando lo que está mal hecho de contrario. 

Tormento porque atendiendo al despiste del demandado, puede que en la respuesta le aportes luz a tamaña oscuridad. Y ese no es nuestro trabajo.

Tormento porque sabes que si la contestación es muy contundente y prolija en la Audiencia Previa va a intentar arreglar todo, y lo que debían ser 5 minutos del tiempo de todos, serán horas por culpa de "uno". 

Tormento porque en realidad no sabes si se trata de un juego estratégico al despiste o de una "despistao" vital. 

Mi recomendación en estos casos, es ceñirme muy mucho a los extremos de la demanda, y no intentar impresionar al Juez con lo que sabe uno y lo poco que "supuestamente" sabe el otro. Ir a grano siempre ha sido efectivo en el Derecho. 

Por favor, cuando se hagan demandas, piensen en los compañeros, también.