El déficit patrimonial o las situaciones de insolvencia son las vías más comunes para imputar responsabilidad.

Dos de los supuestos más comunes que nos encontramos día a día y que son generadores de responsabilidad del administrador son los siguientes:

En ambos casos, no actuar rápido y cumplir con las exigencias legales puede conllevar que las deudas de la sociedad sean pagadas por el administrador. 

Estos son sólo dos ejemplos, pero hay muchos más. La lección que sacamos durante estos años de experiencia es que, ante cualquier situación difícil se precisa un asesoramiento especializado.

Asimismo, este conocimiento destinado a defender a administradores, puede ser utilizado en sentido contrario, de modo que poseemos la experiencia y especialización para reclamar a aquellos que incumplen y son deudores de nuestros clientes. 

Cuando se producen cierres irregulares o cuando el deudor carece de recursos para pagar a nuestro cliente, estudiamos la viabilidad de demandar y reclamar a los administradores de la empresa deudora para que paguen directamente a nuestro cliente lo que su sociedad no paga.