El administrador puede verse obligado a pagar, con su patrimonio personal o el de su familia, deudas que pertenecen a la sociedad.

Nuestro cliente habitual son las empresas, pero en particular sus socios y/o administradores, especialmente estos últimos debido a las responsabilidades legales a las que están sujetos.

El concepto de administrador se extiende a:

Y es que el cargo de administrador conlleva la sujeción a un sin fin de obligaciones legales, que hacen preciso contar con el asesoramiento de cara a cumplir la Ley y así evitar responsabilidades civiles o penales.

De nuestra experiencia hemos comprobado la soledad con la que muchos administradores encaran las situaciones conflictivas, por lo que nuestra vocación es aportar apoyo legal en esos procesos. 

Asimismo hemos comprobado que son muchos los administradores de sociedades mercantiles que desconocen el alcance y gravedad de las obligaciones que la Ley les exige y las responsabilidades que derivan de su incumplimiento.

Por todo ello nuestra primera labor es de carácter pedagógico, destinado a formar e informar a los administradores sobre sus deberes. Y es que, determinados incumplimientos acarrean para el administrador la posibilidad de que su patrimonio personal, el de su familia, tenga que responder de forma solidaria de deudas u obligaciones propias de la sociedad, hasta el punto, que, en algunos supuestos, la sanción no sólo sea económica sino de privativa de libertad.